Cotidianidad Respiro lento para que las horas se alarguen deformes en mis suspiros lerdos y desaparezcan Detengo la respiración y las seis se recoge las siete desaparece con la exhalación Vuelvo la mirada con sigilo así no las despierto Cierro los ojos ausentes hasta las ocho la peor Me arrullo y escucho son ellas con sus cantos dormidos Ojalá muera unos instantes y me salte las ocho y las nueve regrese a la vida con otros rumores y pueda despedirme velozmente del día sin aborrecerlo tanto Sumergirme en él sin el malogro cotidiano sin inventar noches fantasmas tapando el alba Mis noches cortas no tienen horas negro el reloj me despide y aleja mis pupilas de las fieras y de los que reptan para atrapar mis pensamientos dormidos en la luz Vacía de tiempo cobijo la paz ...