PROSA POÉTICA NUESTRA CASA... La hiedra ha crecido tanto que de sus entramados ha dejado salir ramas enormes que caen como cabellos en las paredes de la casa. La entrada muestra una especie de cresta vegetal ya inexpugnable. Al árbol de eucalipto, no sé cómo, a pesar del abrazo asfixiante del jazmín, logra tenerse en pie, en realidad es un eucalipto/jazmín, pues de su copa se asoman las flores olorosas del jazmín que lo ha trepado más allá de su copa original, aún le brotan hojas grisáceas enormes y olorosas. La flor de jade, tan remolona, que se dió el postín de florecer a los cinco años de tu partida, ahora se apropió completamente del árbol de aguacate, cuelgan de él ramilletes azulados con un dejo brillante de color violeta que tocan casi la tierra, la enredadera ya ahoga la mitad del romero y casi toda la cayena de flores blancas con el centro rojo. La naturaleza que envuelve la casa se ha vuelto selvática, sólo obedece sus instintos. El bastón del emperador ha tomado casi to...