En este instante aún duermes y atrapo tu sueño, ¡qué mágico el tiempo! Puedo invadir tu noche con mis palabras, plenamente lúcida. Seguro, en algún canto chamánico nos encontramos, quizás hasta estamos muy cerca físicamente y unidos en la misma búsqueda y asombro. ¿Puede la noche brillar sin estrellas, sin luna, sólo con mi mirada y mi sonrisa? Esta noche aprendí a volar, recorrí los parajes más increíbles, miré los rojos más rojos, los amarillos más amarillos y despedí al azúl más azúl jamás visto. Me envolví en tus melodías y las hice mías, las arranqué de su tiempo para envolverlas en mi ser, rehice la historia para nosotros. Nos unimos en el brillo inaudito de las hojas, con el universo. ...