“María de Francia” (1160-1215 ca.), como se autodefinía la primera poetisa francesa, tuvo gran influencia en la Europa medieval. Mujer culta que dominaba tres idiomas, el inglés medio, el latín y el dialecto franciano. Sus lais o poemas cortos tienen la forma de los lais bretones, lo que ha permitido deducir que conoció también el bretón celta. A partir de su amplia obra, los investigadores consideran que pasó un tiempo importante en Inglaterra, posiblemente en la corte de Enrique II.
María basa su obra en la literatura de amor que ya existía oralmente, el amor cortés o exaltado entre una dama casada y un caballero soltero que hacía mil peripecias para proteger y mantener el amor de su amante, situaciones difundidas por los trovadores.
María tiene el mérito de recopilar estas historias que gracias a ella no se han perdido y al mismo tiempo, plasmó una obra literaria en que contrarrestaba los valores conservadores en historias donde las mujeres siempre salvaban a los hombres, las casadas eran las infelices, las adúlteras felices y los campesinos inteligentes, nobles y dignos. Claramente una mujer muy crítica ante los valores establecidos en su tiempo.
………………….
María de Francia - El Ruiseñór
(… )Próximas estaban sus casas,
sus miradores, sus salas:
no había obstáculo ni empalizada
que los separara.
Donde por la noche o por el día
juntos pudiesen hablar;
nadie los podía observar.
Largo tiempo se amaron,
tanto que los campos reverdecieron
y los huertos florecieron.
Los pájaros, con gran dulzor,
llevan su alegría bajo la flor;
quien entienda esta astucia
entenderá el amor.
Cuando la luna brilla, frustrada,
ella a menudo se levanta,
se disfraza bajo su manto.
Una cosa se ha de pensar,
que es el ruiseñor quien la llama.
Pronto, no hay criado que no haga trampas,
teja redes y cuerdas,
No hay avellano ni castaño
donde no pongan lazos.
Atraparon al ruiseñor y lo llevaron a su amo. (…)

Comentarios
Publicar un comentario